
Aquí no se vive mejor por ser un ÁTICO,
se vive mejor porque todo está pensado para que las cosas encajen sin esfuerzo.
Reservada
Sales de casa con calma, bajas directamente al garaje, sabes que tu plaza está ahí y que volver por la noche no implica dar vueltas ni pensar dónde dejar el coche.
Ese tipo de tranquilidad no se valora hasta que se convierte en normalidad.
La urbanización suma mucho más de lo que parece al leerlo.
Piscina para los meses en los que la casa se vive también hacia fuera y el plan surge sin organizar nada.
Dos pistas de pádel que permiten hacer deporte sin depender de horarios imposibles ni desplazamientos.
Vigilancia 24 horas que no se nota, pero está, y eso cambia la forma de vivir el día a día.
Y un servicio de recepción de paquetes que resuelve algo tan cotidiano como no tener que reorganizar tu agenda para una entrega.
El piso no intenta llamar la atención.
Simplemente cumple, y eso se nota desde que entras.
El salón es amplio, cómodo y fácil de usar, un espacio donde la familia coincide sin invadirse, donde caben comidas, descanso y vida real sin que nada se sienta forzado.
La cocina es independiente, práctica, pensada para el uso diario y no para aparentar.
Son cuatro dormitorios bien dimensionados, todos utilizables, sin habitaciones de relleno ni espacios que sobren hoy y falten mañana.
Una vivienda que permite crecer, cambiar usos, trabajar desde casa o recibir invitados sin que el orden se resienta.
Dos baños completos que hacen que las mañanas fluyan y que el ritmo familiar no se detenga por detalles evitables.
La sensación de calma no es casual.
Toda la vivienda cuenta con aislamiento acústico, algo que se percibe especialmente cuando estás dentro y el exterior deja de importar.
Los materiales refuerzan esa idea de solidez y confort:
suelo de mármol serpeggiante, elegante y duradero, de los que envejecen bien sin pedir atención.
Todas las ventanas son dobles, aportando aislamiento térmico y acústico, silencio y bienestar real.
El trastero es especialmente cómodo, porque no obliga a recorrer el garaje ni a perder tiempo: nada más salir de la vivienda se sube a la planta superior y se accede directamente, algo que en el uso diario marca una diferencia clara.
La plaza de garaje completa un conjunto pensado para que la logística diaria no sea un problema.
Este ático no es para quien busca algo llamativo.
Es para una familia que ya entiende que el verdadero lujo no es aparentar,
sino vivir con calma, seguridad y comodidad sin tener que pensar constantemente en ello.
El piso se vende sin muebles.
















